No quiero por siempres, ni palabras que me hablen de eternidad. Quiero vivir el hoy, y el mañana ya habrá tiempo de vivirlo.
Quiero aprender a vivir la vida, sin planes de futuro, ni hipotecas del pasado.
Disfrutando de este segundo exacto que estoy viviendo.
No quiero hablar de mañanas que nunca llegan, de promesas que solo quedan en eso, promesas. No sé quién seré mañana, no sé como viviré... así que solo puedo decirte lo que siento hoy.
Y que el pasado solo me sirva para hacerme grande para vivir el presente, que de su experiencia saque las sonrisas con las que afronto este instante, este momento.
Hoy soy feliz, no sé lo que fui ayer, o si alguien me hizo llorar, ni cómo seré mañana, o si alguien continuará haciéndome sonreir, lo importante es que hoy soy feliz.
Y todo eso lo ha provocado mi pasado, por eso no existe lugar al rencor, todo lo que ha acontecido en mi pasado ha provocado mi presente, feliz presente.
No quiero créditos de amor, ni ofrecerlo con cuentagotas, lo quiero dar todo al contado.
Qué importa qué pase mañana si tal vez no esté aquí.
No quiero oir "ya lo haremos" cuando no sabemos si habrá un mañana entre nosotros.
No quiero callarme, ni buscar el momento adecuado, porque ese momento es ahora, cuando lo siento, cuando lo pienso...
Siempre creí en el CARPE DIEM.
Y no pienso dejar de disfrutar de este instante, sin por siempres, sin promesas, ni esperar nada... solo viviéndolo, para que mañana no pueda pensar que me quedaron cosas por hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario